Sobre nosotros

MiEmpleo nació de una cuenta que casi nadie hace: lo que cuesta entrar a un trabajo equivocado. No en dinero, en tiempo. Dos semanas de un turno que no aguantas son dos semanas que no dedicaste a buscar el que sí.

El problema

Una oferta de empleo dice el puesto, la ciudad y poco más. No dice cuántas habitaciones hay que sacar por turno, ni que en la planta se trabaja a cuatro grados, ni que el sueldo bueno del anuncio depende de una comisión que casi nadie alcanza. Esas cosas se descubren el primer día, cuando ya has dejado lo anterior.

Así que la gente postula a ciegas, entra, aguanta unas semanas y se va. La empresa vuelve a publicar la vacante y el ciclo empieza otra vez. Todos pierden, y quien más pierde es quien necesitaba el trabajo.

Lo que hacemos

Cogemos un oficio concreto y lo contamos como se lo contarías a alguien que va a empezar mañana: qué haces en un turno normal, a qué hora entras, qué te va a doler al final del día, qué se pide de verdad frente a lo que dice el anuncio, qué papeles necesitas y en qué rango de sueldo te mueves.

Y no lo escondemos cuando el trabajo es duro. Un turno de noche en una planta de lácteos está bien pagado y desajusta el sueño; las dos cosas son ciertas y las dos aparecen en la guía.

Por qué tres países

Porque el mismo oficio se llama distinto en Estados Unidos, España y México, se contrata distinto y aparece en la nómina con figuras distintas. Quien busca fuera pierde semanas averiguando ese vocabulario. Nosotros lo ponemos en una tabla al principio, y al final de cada guía dejamos la búsqueda ya escrita con el término correcto de cada país.

Cómo elegimos los oficios

Priorizamos tres cosas: que contraten de forma continuada, que se pueda entrar sin una carrera universitaria y que la información pública sea mala o esté dispersa. Eso nos lleva mucho a la industria, la logística, la hostelería, los turnos de noche y el trabajo remoto que se puede hacer desde cualquier sitio.

Descartamos a propósito los puestos de moda con miles de candidatos y ninguna vacante real. Escribir sobre trabajos que no se pueden conseguir no ayuda a nadie.

De dónde salen los datos

De convenios colectivos y normativa laboral pública, de ofertas reales publicadas en portales de empleo y de las tablas salariales oficiales de cada país. Cuando una cifra varía mucho por región o por empresa lo decimos, en vez de fingir una precisión que no existe. Y lo que no sabemos, no lo rellenamos.

Lo que no vamos a hacer

  • Prometerte un empleo. No colocamos a nadie y desconfiamos de quien asegura que puede.
  • Publicar listas de empresas «que están contratando» como reclamo. Escribimos sobre cómo contrata cada sector.
  • Meternos en trámites migratorios. No gestionamos visados ni permisos, y avisamos siempre de quien cobra por hacerlo.
  • Cobrar por escribir. Ninguna guía se redacta ni se cambia a cambio de dinero.

Quién responde

La línea editorial y los textos son responsabilidad de Teresa Linares. Es un proyecto independiente y pequeño, sin empresa detrás y sin acuerdos con agencias ni con portales de empleo.

Cómo se sostiene

El sitio es gratuito y se financia con publicidad, principalmente Google AdSense. No cobramos a los lectores, no vendemos datos y no aceptamos pagos por mencionar empresas. Los anuncios los elige automáticamente Google: verlos aquí no significa que los respaldemos.

Si encuentras un error

Los datos laborales caducan: se firman convenios, suben los salarios mínimos, cambian los trámites. Si ves algo desactualizado o directamente equivocado, escríbenos desde el formulario de contacto. Se agradece y se corrige.

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